Queremos un convento. Queremos futuro. Queremos seguir.
Las monjas clarisas de Belorado atraviesan uno de los momentos más difíciles y dolorosos de su historia. Ante la amenaza de un desahucio inminente, piden ayuda para no verse obligadas a abandonar su vocación religiosa, a la que han dedicado su vida con fidelidad y entrega.
No buscan privilegios ni trato de favor. Solo desean una salida digna a una situación que consideran profundamente injusta. Necesitan un lugar donde vivir y continuar desarrollando su proyecto de vida: una casa, un antiguo convento o cualquier espacio que pueda convertirse en su nuevo hogar comunitario.
En paralelo, mientras estas religiosas buscan un techo bajo el que seguir adelante, la llamada “España vaciada” continúa acumulando edificios cerrados y abandonados. Antiguos conventos, monasterios y casas cargadas de historia permanecen hoy en desuso, muchos de ellos olvidados tras las desamortizaciones del siglo XIX, la desaparición de comunidades religiosas o proyectos que nunca llegaron a culminarse. Espacios que fueron centros de vida y comunidad y que ahora esperan una segunda oportunidad.
Ante esta realidad, nace la campaña “Queremos un convento punto com”, un llamamiento a la solidaridad de toda la sociedad. Se invita a particulares, instituciones y propietarios a donar, ceder o vender a bajo coste algún inmueble donde estas mujeres puedan comenzar de nuevo y mantener viva su tradición espiritual.
A lo largo de este proceso, las monjas han sido señaladas, acusadas y cuestionadas simplemente por defender su propio proyecto de vida. Hoy, más que nunca, necesitan apoyo para seguir aportando valor humano, espiritual y social desde la sencillez y el compromiso que caracteriza su vocación.
Si tienes un espacio, puedes ofrecer esperanza.
Si conoces un lugar olvidado, puede convertirse en hogar.Queremos un convento. Queremos futuro. Queremos seguir.