Investigadas por presuntos maltratos a las mayores

Las monjas jóvenes afrontan su segunda vista en calidad de investigadas

El Juzgado de Instrucción número 5 de Bilbao investiga a las monjas de Belorado por un presunto delito de trato degradante, omisión de socorro, abandono y administración desleal hacia las religiosas de mayor edad. Se trata de un hecho sin precedentes que ha causado gran conmoción entre las monjas jóvenes que dedicaron su tiempo y entrega al cuidado de las mayores.

Las monjas niegan haber maltratado a las ancianas y califican las investigaciones de “barbaridad”. Aseguran que siempre las han querido, ellas fueron sus guías y les enseñaron a vivir como clarisas.

Las religiosas han declarado como investigadas por hechos que afectarían a su relación con las ancianas que convivían con ellas y sobre cuya situación se activó la intervención judicial tras detectarse posibles condiciones inadecuadas.

“Hemos cuidado a las mayores con todo el amor y la delicadeza; ellas han sido nuestra prioridad en todo momento. Vamos a desmentir todas las infamias que se han vertido sobre nosotras de manera injusta”. “Nuestras hermanas son muy queridas y nos gustaría que estuvieran con nosotras”.

La jueza investiga cómo se administraron las pensiones de jubilación de las mayores y analiza posibles delitos en relación tanto con el cuidado personal de las religiosas como con la gestión interna del convento.

El pasado 18 de diciembre fueron trasladadas por orden judicial al Hospital de Basurto para su valoración y atención, durante los días siguientes fueron enviadas a distintos monasterios de la zona y quedaron bajo la tutela de la iglesia conciliar. Las monjas de Belorado intentaron visitarlas en dos ocasiones sin éxito, ya que, a las puertas de la habitación, les esperaban otras dos monjas de la Federación de Clarisas, quienes llamaron a los servicios de seguridad e impidieron la visita. Este hecho acrecentó aún más el sufrimiento y dureza de la situación al privarlas de todo contacto o comunicación con las ancianas.

Veinte días más tarde falleció Sor Getsemaní, de 89 años, en medio de una gran tristeza y conmoción, ya que las monjas de Belorado no fueron informadas en ningún momento y tuvieron conocimiento del fallecimiento de manera casual a través de un comentario en internet.

“Sor Getsemaní nos acompaña desde el cielo”.

Un informe señala que, supuestamente, las mayores vivían en condiciones poco higiénicas, lo que llevó a la jueza a decretar su traslado. Sin embargo, los informes médicos del Hospital de Basurto no revelan ningún indicio de maltrato físico.

Las investigadas han negado los hechos ante la jueza y sostienen que las mayores recibieron cuidados adecuados. Mientras tanto, la instrucción continúa con la práctica de diligencias y la valoración de pruebas para determinar si existen indicios suficientes para abrir juicio o archivar el caso.