Estamos presenciando de nuevo la proverbial campaña de desprestigio y demonización contra nuestra comunidad religiosa, por el único motivo de serlo y por haber manifestado libremente nuestra opinión sobre la actual jerarquía romana. A muchos les protege la libertad de expresión y prensa, a nosotras se nos castiga por la libertad de conciencia. Entre otras tantas cosas, el tratamiento que recibimos ha dejado a la vista que la España laica, aconfesional y por lo tanto progresista y moderna, es solamente un cuento de hadas y una idea estética. Es una evidencia que el intento de laicismo fracasó en nuestro país, y que el Nacional y Nuevo “catolicismo” lucha intestinamente por colocarse como la única posibilidad de gobernar este país… su influencia en todos los estamentos de poder es de rendida evidencia. Esto decimos de las voces, pero… ¿qué decir de tantos silencios? Dicho lo que antecede AFIRMAMOS:
Dicho lo que antecede AFIRMAMOS:
Nunca hemos hecho ningún daño a nuestras hermanas mayores, al contrario, siempre las hemos tratado con total amor, ternura, dedicación y con todos los cuidados a nuestro alcance, tanto médicos como de alimentación e higiene.
Todas las religiosas por razón de su voto de pobreza “no perciben nada para si por razón de nómina, pensión u otro concepto, lo que perciben lo perciben para la comunidad”- así rezan nuestras Constituciones Generales, el Derecho canónico del 1917 y de 1983. Por lo tanto, en las comunidades religiosas, cada hermana aporta lo que puede con su trabajo o con su pensión, y desde un fondo común se distribuye ese dinero para las necesidades de todas. El dinero existente se pone en común como hacían los primeros cristianos y es propio de la vida religiosa desde su comienzo. Lejos de ser una práctica ilegal es una forma de vida milenaria practicada también en la actualidad por miles de institutos religiosos.
Las hermanas mayores han percibido trasferencias a su favor provenientes del trabajo de la comunidad, desde el Restaurante y el Criadero, porque con lo que percibían se hubieran muerto en la miseria y el abandono. No se habla del dinero que ellas perciben de la Comunidad, ¿por qué?
No se percibieron pensiones de 4 hermanas desde que comenzó el cisma, sino 2 pensiones seis meses después, en diciembre del 2024; y 1 pensión, nueve meses después, a finales de marzo de 2025. 2 pensiones no se percibieron nunca. Y las monjas fueron igualmente atendidas en todo como las demás. Las fuentes de información que salen a los medios no son fidedignas, como se aprecia.
El Comisario se ha quedado sistemáticamente -durante 18 meses-con las pensiones de sor Pureza y de sor Adoración con un importe de mas de 2.000€ mensuales más extras, sin tenerlas a su cargo, o sea que es él el que tiene que dar razón del uso de ese dinero, ya que lo retuvo en contra de la voluntad de las monjas mayores y sin consultarlas sobre su uso en ningún momento.
No existe dinero trasferido al hermano abogado de sor Isabel, es una noticia fake. Trabaja gratis et amore, por la Comunidad, aunque esto en algunos corazones no tenga cabida. Existe todavía la grandeza de alma.
Sobre la salud de las mayores, está demostrado en los informes de urgencias de Basurto que estaban en buen estado de salud para su edad. Hidratadas, nutridas y bien medicadas ¿Por qué este dato se oculta?
Tres hermanas jóvenes en edad de trabajar han dejado sus trabajos y también de cotizar la Seguridad Social, para cuidar 24/7 a sus hermanas ancianas, ¿es esto un delito grave? ¿Quién sale realmente perjudicado de este acto de caridad?
Se dejó a su suerte a una de las ancianas percibiendo únicamente 150€ al mes de ayuda social, con necesidad de fisioterapia de más de 200€ al mes. No se le dieron sus pensiones. Esa hermana ya no podía comer ni calentarse, ni cubrir sus necesidades mínimas de atención constante, por el modo de gobierno de la Comisión Gestora. Pero se la cuidó igual que a las demás como pide la caridad cristiana y las Constituciones de nuestra orden.
Otras dos ancianas percibían una pensión mínima, que les cubría raspado para comer, y pagar suministros. Jamás para recibir un cuidado 24/7 que sin embargo recibieron durante su estancia en la Comunidad. Solamente una de ellas hubiera podido cubrir sus necesidades, -no solo de manutención, sino de atención de cuidado personal 24/7-, y aun así una de sus pensiones se entregó integra a las necesidades de su familia, con su petición explicita, y tuvo cuidados puntuales de audífonos que superaron los 4.000€. No sé que se queda la Comunidad que la atiende día y noche.
Otra de las monjas ancianas tuvo un ingreso en hospital privado que superó los 6.000€, y que se pagó únicamente con los ingresos del trabajo de la Comunidad, puesto que ella no podía de ninguna manera afrontar ese importe. Se priorizó la salud de esta hermana, no su aportación económica exigua. Aportamos este dato porque se oculta.
Las actas existentes recogen que las ancianas expresaron libremente en los 3 interrogatorios a los que fueron expuestas, que querían permanecer en su casa y con su comunidad, es un hecho incontrovertible.
Algunas hermanas “bien-idas”, que testimonian malos tratos, humillaciones, etc. lo hacen con dolo. Saben que eso no ha existido nunca, y además se toma en cuenta su declaración sin pruebas y por hechos acontecidos en 2025, cuando ellas dejaron el monasterio por propia voluntad en el 2024. 15. El día 18 de diciembre el operativo de la Guardia Civil -que forzó su entrada al monasterio en Orduña- interrumpió totalmente la atención de las ancianas que estaban siendo atendidas en ese momento por las religiosas que las cuidaban. Las expulsaron por tanto del cuarto de baño y de las demás dependencias, obligándolas así a abandonar a las ancianas en manos de los efectivos, -hombres y mujeres- que entraron en todas las habitaciones, incluso donde había hermanas a las que se estaba lavando y cambiando el pañal, etc. No había hermanas sin atender, y menos solas en un cuarto de baño. Es completamente falso
FIRMADO: Las Hermanas Clarisas de Belorado





