Mañana, 22 de diciembre, a las 11:00h am, las monjas de Belorado acudirán al Hospital de Basurto con el objetivo de intentar visitar a tres monjas mayores que permanecen ingresadas en dicho centro.
Se trata de una situación insólita, en la que a las propias religiosas no se les permite el acceso a una institución sanitaria para visitar a monjas a las que han cuidado durante décadas. Una circunstancia trágica, dolorosa e innecesaria, agravada por los rumores sobre el supuesto empeoramiento del estado de salud de una de las monjas mayores trasladadas. Este será el segundo intento de las monjas de Belorado por poder verlas y acompañarlas.
Se trata de un caso sin precedentes en el que se ha generado un daño y dolor innecesario, fracturando profundamente la unión de una comunidad de religiosas. Algunas de las mayores acumulaban hasta 40 años de contacto con las monjas jóvenes.
Las monjas reiteran su deseo de que prevalezcan la humanidad, la caridad y el sentido común ante una situación que jamás debió producirse. Su única intención es poder acompañar y estar cerca de sus hermanas mayores en un momento especialmente delicado, apelando al respeto de los vínculos humanos, afectivos y religiosos que han unido a esta comunidad durante toda una vida.