Las religiosas intentan visitar a las monjas mayores en el Hospital de Basurto, Bilbao

Mañana, 22 de diciembre, a las 11:00h am, las monjas de Belorado acudirán al Hospital de Basurto con el objetivo de intentar visitar a tres monjas mayores que permanecen ingresadas en dicho centro.

Se trata de una situación insólita, en la que a las propias religiosas no se les permite el acceso a una institución sanitaria para visitar a monjas a las que han cuidado durante décadas. Una circunstancia trágica, dolorosa e innecesaria, agravada por los rumores sobre el supuesto empeoramiento del estado de salud de una de las monjas mayores trasladadas. Este será el segundo intento de las monjas de Belorado por poder verlas y acompañarlas.

Se trata de un caso sin precedentes en el que se ha generado un daño y dolor innecesario, fracturando profundamente la unión de una comunidad de religiosas. Algunas de las mayores acumulaban hasta 40 años de contacto con las monjas jóvenes.

Las monjas reiteran su deseo de que prevalezcan la humanidad, la caridad y el sentido común ante una situación que jamás debió producirse. Su única intención es poder acompañar y estar cerca de sus hermanas mayores en un momento especialmente delicado, apelando al respeto de los vínculos humanos, afectivos y religiosos que han unido a esta comunidad durante toda una vida.

La Iglesia pone punto y final a la excomunión de dos de las ex monjas de Belorado

Sor Paz y Sor Adriana habrían completado un proceso de conversión personal

Las monjas regresaron a la Iglesia conciliar tras retractarse del manifiesto católico firmado el 8 de mayo de 2024, que provocó el conocido cisma. Ambas religiosas fueron expulsadas de la institución el 22 de junio de 2024, junto con otras diez monjas.

El arzobispo de Burgos, Mario Iceta, ha levantado la excomunión de estas dos religiosas de Belorado. En agosto de 2024, Sor Paz abandonó la comunidad, mientras que Sor Adriana lo hizo en octubre del mismo año. Desde entonces, ambas han mantenido un perfil bajo, alejadas del foco mediático.

El arzobispo señaló que las hermanas han vivido un proceso de conversión personal. Ahora se han convertido en laicas, lo que significa que no forman parte activa de ninguna comunidad, pero sí son plenamente aceptadas en la Iglesia católica. Para regresar como monjas, deberían seguir un proceso de formación similar al de las novicias que ingresan a un convento.

“Una vez concluido este proceso, os comunico con gozo que, el 18 de febrero, miércoles de ceniza, he decretado el levantamiento de la excomunión que pesaba sobre ellas”, afirmó el arzobispo. Además, invitó a la comunidad a acogerlas “con afecto fraterno y a alegrarnos por estas monjas que regresan a casa”.

El ingreso de las nuevas monjas clarisas está previsto para el próximo 12 de marzo de 2026. Actualmente, quedan siete monjas de las dieciséis que iniciaron el proceso del cisma.

Las religiosas habrían acatado las normas de Roma, participando en el sacramento de reconciliación y retractándose formalmente. En estas condiciones, la autoridad eclesiástica puede concluir el proceso de excomunión y readmitirlas plenamente en la vida religiosa.