Sor Paz y Sor Adriana habrían completado un proceso de conversión personal
Las monjas regresaron a la Iglesia conciliar tras retractarse del manifiesto católico firmado el 8 de mayo de 2024, que provocó el conocido cisma. Ambas religiosas fueron expulsadas de la institución el 22 de junio de 2024, junto con otras diez monjas.
El arzobispo de Burgos, Mario Iceta, ha levantado la excomunión de estas dos religiosas de Belorado. En agosto de 2024, Sor Paz abandonó la comunidad, mientras que Sor Adriana lo hizo en octubre del mismo año. Desde entonces, ambas han mantenido un perfil bajo, alejadas del foco mediático.
El arzobispo señaló que las hermanas han vivido un proceso de conversión personal. Ahora se han convertido en laicas, lo que significa que no forman parte activa de ninguna comunidad, pero sí son plenamente aceptadas en la Iglesia católica. Para regresar como monjas, deberían seguir un proceso de formación similar al de las novicias que ingresan a un convento.
“Una vez concluido este proceso, os comunico con gozo que, el 18 de febrero, miércoles de ceniza, he decretado el levantamiento de la excomunión que pesaba sobre ellas”, afirmó el arzobispo. Además, invitó a la comunidad a acogerlas “con afecto fraterno y a alegrarnos por estas monjas que regresan a casa”.
El ingreso de las nuevas monjas clarisas está previsto para el próximo 12 de marzo de 2026. Actualmente, quedan siete monjas de las dieciséis que iniciaron el proceso del cisma.
Las religiosas habrían acatado las normas de Roma, participando en el sacramento de reconciliación y retractándose formalmente. En estas condiciones, la autoridad eclesiástica puede concluir el proceso de excomunión y readmitirlas plenamente en la vida religiosa.