Apadrina un árbol en el convento de Orduña

Las Hermanas Clarisas del Monasterio de Belorado han puesto en marcha una campaña tan simbólica como necesaria: el apadrinamiento de árboles bajo el lema “UN ÁRBOL PARA QUEDARSE”. La iniciativa, que se desarrollará en el Monasterio de Orduña, nace con un doble propósito: ofrecer un respaldo económico directo a la comunidad religiosa y reforzar el arraigo espiritual y humano que representan.

En un momento especialmente delicado, marcado por dificultades económicas, juicios y el riesgo de desahucio, las monjas apuestan por una propuesta que hunde sus raíces en la tierra y eleva su mirada hacia la esperanza. Cada pequeño acebo plantado simboliza no solo la continuidad de una historia monástica centenaria, sino también la resistencia serena de unas mujeres que han decidido permanecer fieles a su vocación pese a la adversidad.

Un gesto que echa raíces

La campaña invita a fieles, amigos y cualquier persona sensible a su causa a convertirse en padrinos de un árbol. Con una aportación de 50 euros, cada colaborador hará posible la plantación desde cero, así como su cuidado, riego y poda. El árbol llevará el nombre del padrino y, cada seis meses, este recibirá una fotografía o vídeo que muestre su crecimiento.

Más que una ayuda puntual, se trata de un vínculo vivo. “Cada árbol es un acto de fe. Cada raíz que crece es una promesa: aquí seguiremos y aquí floreceremos”, señalan desde la comunidad. El proyecto busca cubrir gastos básicos y facturas esenciales, proporcionando un respiro en medio de la presión económica que afrontan.

Enraizar para permanecer

La iniciativa no solo tiene un componente solidario, sino también ecológico y espiritual. Plantar un árbol es apostar por la vida, por el cuidado del entorno natural y por la permanencia de un legado que forma parte de la historia religiosa y cultural de la región.

Las Clarisas subrayan que serán ellas mismas quienes planten y cuiden cada acebo, con la dedicación y delicadeza que caracteriza su día a día entre la oración y el trabajo. De este modo, el padrino no solo contribuye económicamente, sino que pasa a formar parte de una red de raíces que simboliza comunidad, apoyo mutuo y esperanza compartida.

¿Cómo participar?

Apadrinar un árbol es sencillo: basta con realizar la aportación de 50 euros destinada íntegramente a la plantación y mantenimiento del ejemplar. A cambio, el padrino tendrá un árbol con su nombre en el monasterio y la certeza de estar colaborando activamente para que esta comunidad pueda seguir adelante.

En tiempos inciertos, la campaña “UN ÁRBOL PARA QUEDARSE” se presenta como una invitación a sembrar futuro. Un pequeño gesto que, como toda semilla, puede crecer hasta convertirse en un signo firme de permanencia y solidaridad.

Las voces consagradas de las monjas cantantes de Belorado

Tradición, música y talento bajo el velo

Nada más cruzar el umbral del monasterio, percibo que la música no es un simple acompañamiento, es el latido mismo de la comunidad. Pronto me doy cuenta de que las monjas tienen una voz de oro: entre pasillos silenciosos y conversaciones discretas se desliza el sonido de un órgano. Sor Belén, la monja gallega del convento, es quien lo hace sonar. Es una religiosa afable y discreta, estudió magisterio musical y, con su sólida formación, ha puesto siempre su cultura al servicio de la liturgia, dando voz y armonía a cada celebración. Las misas de las monjas de Belorado están impregnadas de música; son monjas cantoras en todo su esplendor. En su iglesia custodian dos órganos: uno de pequeñas dimensiones, ágil y cercano, y otro de mayor envergadura, conocido como el órgano conventual.

Las monjas de Belorado han custodiado, desde sus orígenes, una valiosa tradición musical. En su convento, la música ocupa un lugar esencial: los cantos gregorianos llenan el espacio y expresan la profundidad de su fe. Para la comunidad, la música es un testimonio vivo de la unión entre espiritualidad y vida religiosa.

A lo largo de los siglos, las hermanas han cultivado su propio legado musical, componiendo repertorios propios y creando piezas de notable calidad. Esta herencia artística forma parte inseparable de su identidad.

El órgano constituye uno de sus principales medios de expresión. Su sonido acompaña y enriquece el canto gregoriano, recordando la profunda conexión entre las hermanas y vocación.

«Cada órgano tiene una personalidad única y requiere una preparación específica», explica sor Belén, encargada de acompañar las misas. Su formación musical, unida a su vocación religiosa, refleja la dedicación con la que las clarisas viven este arte.

En esta tradición destaca también la figura histórica de la Madre Pureza, antigua abadesa que cursó estudios de piano y compuso numerosas piezas. Su legado ha dejado una huella imborrable en la vida musical del monasterio.

La comunidad cuenta con dos órganos. El primero es un órgano positivo, de menores dimensiones, ligero y manejable, que se utiliza habitualmente en las celebraciones diarias. El segundo es el órgano conventual, fechado en el siglo XVIII y restaurado en 2002, proceso que permitió recuperar plenamente su sonoridad y riqueza tímbrica.

Con el deseo de difundir su patrimonio musical y agradecer el apoyo recibido, las monjas clarisas han producido su propio CD. Esta iniciativa busca, además, contribuir a aliviar su situación económica y ayudarles a afrontar las dificultades actuales.

Queremos un convento.com

Queremos un convento. Queremos futuro. Queremos seguir.

Las monjas clarisas de Belorado atraviesan uno de los momentos más difíciles y dolorosos de su historia. Ante la amenaza de un desahucio inminente, piden ayuda para no verse obligadas a abandonar su vocación religiosa, a la que han dedicado su vida con fidelidad y entrega.

No buscan privilegios ni trato de favor. Solo desean una salida digna a una situación que consideran profundamente injusta. Necesitan un lugar donde vivir y continuar desarrollando su proyecto de vida: una casa, un antiguo convento o cualquier espacio que pueda convertirse en su nuevo hogar comunitario.

En paralelo, mientras estas religiosas buscan un techo bajo el que seguir adelante, la llamada “España vaciada” continúa acumulando edificios cerrados y abandonados. Antiguos conventos, monasterios y casas cargadas de historia permanecen hoy en desuso, muchos de ellos olvidados tras las desamortizaciones del siglo XIX, la desaparición de comunidades religiosas o proyectos que nunca llegaron a culminarse. Espacios que fueron centros de vida y comunidad y que ahora esperan una segunda oportunidad.

Ante esta realidad, nace la campaña “Queremos un convento punto com”, un llamamiento a la solidaridad de toda la sociedad. Se invita a particulares, instituciones y propietarios a donar, ceder o vender a bajo coste algún inmueble donde estas mujeres puedan comenzar de nuevo y mantener viva su tradición espiritual.

A lo largo de este proceso, las monjas han sido señaladas, acusadas y cuestionadas simplemente por defender su propio proyecto de vida. Hoy, más que nunca, necesitan apoyo para seguir aportando valor humano, espiritual y social desde la sencillez y el compromiso que caracteriza su vocación.

Si tienes un espacio, puedes ofrecer esperanza.
Si conoces un lugar olvidado, puede convertirse en hogar.

Queremos un convento. Queremos futuro. Queremos seguir.

www.queremosunconvento.com

Se suspende el desahucio para el monasterio de Orduña hasta que recaiga sentencia firma

El Juzgado de Primera Instancia nº Uno de Bilbao ha dictado un Auto en el proceso instado por el comisario pontificio para el desahucio de las monjas de Belorado del monasterio de Orduña acordando suspender dicho proceso hasta que recaiga sentencia firme sobre la demanda presentada por las monjas contra el comisario en julio de 2.024. Transcribimos el párrafo principal del Auto:

«Por lo que en aras a evitar que se den pronunciamientos o resoluciones contradictorias procede que previamente se decida si Don Mario Iceta ostenta la representación legal del Monasterio Santa Clara de las Monjas Clarisas de Derio, puesto que resulta imprescindible conocer previamente dicho extremo para la continuación o no del presente proceso.»

Argumentación de pura lógica y plenamente ajustada a Derecho, que hemos defendido en todo momento y que pensamos se debe aplicar en la inmensa mayoría de los procesos pendientes, como debió aplicarse en el desahucio sobre el monasterio de Belorado y fue indebidamente rechazada por el Juzgado de Briviesca.

Esta situación también mueve a reflexionar si el comisario pontificio no debería haber ejercido su cargo con una mayor prudencia, teniendo su validez pendiente de una resolución judicial, en lugar de aplicar a las monjas la brutal presión económica y judicial a que las ha sometido desde el mismo momento de su nombramiento, explotando al máximo el poder del que dispone.

Campaña de recogida de firmas, Salvemos a las Monjas

La opinión pública se ha volcado con las monjas del convento de Belorado. Cada vez son más quienes muestran su apoyo y solidaridad, conscientes de la injusticia que enfrentan. Con esta recogida de firmas, las religiosas demostrarán que no están solas: la sociedad está a su lado, respaldando siglos de fe, dedicación y servicio comunitario.

Un ejemplo de audacia y resiliencia

Las monjas del convento de Belorado se enfrentan a un desahucio que amenaza su hogar. Estas religiosas, dedicadas a la oración y vida comunitaria, han servido con amor y entrega durante casi 700 años. Hoy, podrían perder el lugar donde han vivido y trabajado durante generaciones.

El convento de Belorado no es solo un edificio: es un símbolo de fe, tradición y servicio. Sus muros han acogido a innumerables religiosas que han dedicado su vida a la espiritualidad y a ayudar a los demás.

¿Podemos permitir que sean despojadas de su hogar? Es fundamental que se respeten sus derechos y que se encuentre una solución justa que les permita seguir viviendo en el convento que han cuidado con tanto esfuerzo.

Cada firma cuenta. Súmate a esta petición y ayuda a que las monjas de Belorado puedan permanecer en su convento. No dejemos que la historia, la fe y la dedicación sean ignoradas.

Firma y comparte esta iniciativa. ¡Juntas y juntos podemos marcar la diferencia!

La campaña, impulsada por Francisco Canals, periodista y jefe de prensa de las monjas, se extenderá durante seis meses. En sus primeras 48 horas ya ha conseguido 400 firmas, y se espera que siga creciendo gracias a la colaboración de los medios y la difusión en distintas plataformas a través de Change.org

https://c.org/hhztsGJwsr